Es recomendable acudir a una valoración especializada si presenta mareos o vértigo recurrente, inestabilidad al caminar, zumbidos en los oídos, sensación de presión o dolor de oído, infecciones frecuentes, pérdida auditiva progresiva o dificultades para mantener el equilibrio.
Debe buscar atención lo antes posible si presenta una pérdida auditiva súbita, especialmente si se acompaña de zumbido intenso en un solo oído o episodios de vértigo, ya que un diagnóstico y tratamiento oportunos pueden ser determinantes para la recuperación de la audición.
La evaluación temprana permite identificar la causa y ofrecer el tratamiento más adecuado para mejorar su calidad de vida.